La idea de este proyecto empieza con la propia experiencia de una persona afectada por un cáncer de esófago-estómago.
Pep fue diagnosticado de cáncer de esófago-estómago.
Tras la intervención quirúrgica y varias complicaciones, los médicos tuvieron que extirparle el esófago y el estómago. Quedando literalmente desconectado entre garganta e intestino.
Sí. Se puede vivir sin estómago y sin esófago.
Pero la vida cambia por completo.
Vivir con «limitaciones»
Pep quedó literalmente desconectado entre la garganta y el intestino. ¿Significa eso que no podría comer ni beber nunca más?
NUTRICIÓN E HIDRATACIÓN

Recibe alimentación enteral y agua a través de una sonda yeyunal.
Durante 14 horas al día está conectado a una bomba que le aporta los nutrientes y calorías que necesita su cuerpo.
SALIVA

Tiene un estoma (una pequeña abertura) en el cuello donde se coloca una bolsa para recoger la saliva.
Sin embargo, tiene el sentido del gusto y del olfato totalmente intactos.
Primeros problemas
BOLSAS DE OSTOMÍA
Las bolsas de ostomía actuales están pensadas para:
- Colostomía
- Urostomía
- Ileostomía
Pero no para el cuello.
Necesitamos desarrollar soluciones adaptadas a esta nueva realidad.
Primeras soluciones
ALIMENTACIÓN
Pep quería aprovechar que tenía el sentido del gusto y del olfato intactos para explorar nuevas formas de preparar alimentos y bebidas.
Investigar con:
- Espumas
- Caldos
- Cremas
- Purés
- Zumos
Buscamos que puedan salir de forma adecuada por el estoma y recogerse en la bolsa.
Porque comer no es solo nutrirse.
Es sentarse a la mesa.
Es compartir.
Es disfrutar.
Y Pep, hoy, se puede sentar a comer con nosotros.




